cuidar tu tabla de surf

8 Consejos para cuidar tu tabla de surf

Nuestra tabla de surf es nuestra fiel compañera cada vez que entramos al mar a surfear, con ella vivimos toda clase de momentos y experimentamos sensaciones y sentimientos únicos. Desde momentos duros hasta éxtasis de felicidad en un baño épico.

Por eso, esta vez ella será la protagonista. Desde Surfeandouncharco hemos preparado una serie de consejos que te serán de gran utilidad a la hora de preservar tu tabla en condiciones óptimas y así disminuir factores que puedan dañarla o deteriorarla.

Sabemos que una tabla de surf es frágil debido a los materiales utilizados en su fabricación por ello deberemos prestar atención a su cuidado y si no quieres estar yendo cada dos por tres a tu shaper local  a repararla y que con ello te toque perderte algún que otro baño, te recomendamos que sigas leyendo.

A continuación te dejamos  8 consejos para cuidar tu tabla de surf.

1. Guarda tu tabla en lugar seguro

Parecerá una tontería pero te aseguro que el tener un espacio amplio donde guardar tu tabla te facilitará mucho las cosas ya que cuando queremos acceder a ella es fácil que termineos golpeándola si no tenemos mucho espacio, pudiendo ocasionar golpes innecesarios.

Lo ideal sería tener unas estanterías horizontales en la pared que puedes comprar o hacerlas tú mismo donde guardar tu quiver. De esta manera serán mucho más estables y accesibles.

No obstante si por falta de espacio o disposición no puedes guardarlas así, otra opción es dejarlas apoyadas de forma vertical de manera que el canto de tu tabla quede apoyado en la pared y el tail en el suelo. Eso sí, deberás poner un pequeño soporte que no la deje caer hacia delante o hacia detrás y te permita al mismo tiempo separar tus distintos modelos de tablas.

En esta disposición también te aconsejamos que pongas un cartón o una toalla pequeña plegada de modo que amortigüe el peso de la tabla sobre el suelo, ya que al dejarla o al tenerla guardada por mucho tiempo, la parte baja del tail puede llegar a dañarse y hacer pequeñas hendiduras en la fibra de vidrio.

Podrás encontrar mucha información por la red para construirte tu mismo tanto la estantería horizontal como los soportes para guardarla de pie.

2. Revisa tu tabla en cada baño

Cada vez que salgas del agua lo suyo es que hagas un chequeo a la tabla mirando bien tanto el deck (la superficie superior de la tabla, sobre la que apoyamos pies al surfear) como bottom (parte de abajo de la tabla) cantos y quillas. Ya que muchas veces podemos habernos llevado algún toque inapreciable en el agua  pero que puede haber causado una fisura por la que pueda entrar agua al núcleo de la tabla.

Si es así, deberás llevarla cuanto antes a tu shaper de confianza a reparar o puedes utilizar el kit de reparación SOLAREZ (fíjate bien antes de comprarlo, pues hay distintos tubos para distintos materiales de tabla).

Desde la experiencia puedo decirte que esto te valdrá temporalmente a modo de tirita, muy recomendable en viajes por ejemplo o días de surfing muy seguidos. No obstante a la larga termina por descascarillarse y volver a abrirse por la junta de la fisura, por lo que en cuanto puedas te aconsejamos que acudas a un profesional y te haga una reparación de calidad.

3. Evita la exposición prolongada de tu tabla de surf al sol

Después de cada baño intenta proteger tu tabla para que no quede expuesta a los rayos solares por mucho tiempo, ya que con la exposición prolongada de tu tabla al sol irá cogiendo un color amarillento y acelerará el proceso de descomposición del material.

Para ello lo aconsejable es que tengas tu funda a mano si vas a pasar largas horas en la playa y cada vez que salgas a darte un break la guardes debidamente de modo que evites la luz solar directamente, o bien dentro del coche con su funda o toallas por encima.

4. Utiliza tu funda para cuidar tu tabla de surf

Esto viene al caso del punto anterior, y aquí hay un pequeño truco para que guardes tu tabla correctamente.

Fíjate bien de qué modo dejas la parte de arriba de la tabla al meterla en la funda y hazlo siempre igual, ya que si la metes cada vez para por una cara distinta, los restos de parafina de la tabla se pueden ir quedando pegados en la funda (sobretodo si la llevas demasiado tiempo guardada en el coche a mucha temperatura) y puedes ir transfiriendo esos restos de parafina en la parte del bottom, algo nada deseable.

Ya que la parte del bottom de nuestra tabla es la que estará en contacto directo con el agua y deberíamos tenerla completamente lisa y sin suciedades ni restos de parafina para un mejor deslizamiento.

5. Asegúrate de llevar bien colocado el leash

Esto es importante!! Cuando coloques el leash de tu tabla, deberás ponerlo de modo que la cuerda que hay en el tapón del invento no sea demasiado larga ya que un tirón fuerte en el agua puede rajar literalmente la tabla por la parte del tail.

Para evitar esto está el cubrecantos del leash, que es más ancho y va cogido a la cuerda con varios pliegues de velcros. De manera que será éste el que deberá estar en contacto con el canto de la tabla para evitar el efecto cuchillo que pueda hacer la cuerda.

A continuación te dejamos un vídeo donde se explica cómo colocar bien el invento o leash.

6. Transporta la tabla de forma segura

Cuando transportes tu tabla de camino a la playa asegúrate de que esté bien sujeta ya que dentro del coche cualquier curva o frenada imprevista puede hacer que la tabla se vea seriamente dañada y te lleves un disgusto al llegar.

Te recomendamos que lleves tu tabla sin las quillas puestas o en caso de llevarlas, poner una toalla alrededor o algo que las amortigue, sobretodo si llevas otras tablas encima, ya que puede quedarse la marca de las quillas sobre la superficie de la tabla que hay encima y te lo digo por experiencia.

 

 

Por otro lado, lo ideal es llevarla dentro del coche y bien sujeta, asegurándote de que no se tambalea y no hay riesgo. Pero si por espacio o medidas de tu tabla no te cuadra para llevarla dentro del vehículo te tocará llevarla arriba en la baca. Entonces deberás colocarle unas cinchas de seguridad o gomas elásticas y sobretodo llevar la tabla boca abajo con las quillas hacia arriba para que no haga efecto vela y pueda llegar a partirse o dejar un regalito poco fortuito en la carretera.

Cuando coloques las cinchas trata de no apretarlas en exceso ya que si estás hecho un hulk puedes llegar a dañar los cantos de la tabla al hacer mucha presión. Recuerda que a la tabla hay que cuidarla y darle sus respectivos mimos 😉

 

 

Otro consejo es que si no llevas baca pongas alguna superficie blanda debajo para que no se dañe o aboye el deck de la tabla con la chapa dura del coche. Si te das una vuelta por la red encontrarás muchos sistemas de sujeción para tablas.

7. No hagas chapuzas

Es muy común poner un pegote de parafina en algún toque de la tabla con la intención de taponarlo y evitar que entre agua. Pues bien, es cierto que evitarás que pueda entrar agua al interior de la tabla o que no entre tanta, sin embargo te diré que esto es un apaño bastante chapucero ya que cuando llegue el momento de reparla ya sea tú mismo o un shaper, lo que podía ser una simple reparación se complicará.

Puesto que los restos de parafina se quedan adheridos a todas partes y la fase de sanear la zona a reparar será un quebradero de cabeza y trabajo añadido.

Además es posible que haya que sanear más zona que la realmente afectada y se quite más material del necesario en un principio.

Otra alternativa muy utilizada también es poner la típica cinta aislante americana o de aluminio que como opción es mejor que la anterior pero tampoco es muy recomendable ya que también deja restos en la zona a reparar. Sin embargo como última opción o caso de emergencia si te vas a meter al agua, es preferible que la uses a llevarla sin nada o utilizar ‘parafa’.

Por último, decir que hay toda clase de apaños cuando estás en la playa y no puedes acceder a tu tienda o shaper a que te reparen la tabla.

Bueno, puedes hacerle un apaño para seguir disfrutando del baño pero te recomendamos que no te demores mucho y la lleves a un especialista lo antes posible o la repares tú mismo si conoces materiales y sabes hacer una reparación de calidad.

Pero sobretodo, no seas chapuzas por favor!!!

8. Limpia la parafina de tu tabla

No te olvides de limpiar la parafina cada cierto tiempo, ahora bien, ¿cómo se cuándo tengo que limpiar la parafina? Muy fácil, nosotros te recomendamos que la cambies cada vez que veas que está ennegrecida por el roce con el neopreno, o que notas que no agarra al pasar la mano por encima y desliza.

No hay ninguna norma establecida para cambiar la parafina de tu tabla por una nueva, será un poco a ojo y utilizando el sentido común de cada uno. Sin embargo, el cambio de temperatura y estación de frío a cálido si que será clave para renovarla ya que se utilizan distinta densidad y composición de ‘parafas’ dependiendo de la temperatura del agua.

Puede ser un buen momento para repasar tu tabla y ver si tiene algún toque que te haya pasado desapercibido, ya que al quitarle la cera, cualquier rasguño, bollo o toque quedará mucho mas expuesto y visible.

 

 

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